La dieta que pone Guardiola a los del Barça

La llegada de Josep Guardiola al primer equipo se ha convertido en la peor pesadilla para aquellos jugadores de la plantilla blaugrana que pecaban del vicio de la gula. El flamante técnico blaugrana ha impuesto un régimen dietético semi-espartano a su plantilla en la que está prohibido cualquier capricho culinario.

El equipo está siguiendo a rajatabla las directrices marcadas por el prestigioso fisiólogo Esteban Gorostiaga cuyo objetivo es maximizar el rendimiento de los jugadores cuidando todos los aspectos, y también el referido a la dieta. Desde la llegada de Pep se ha producido un vuelco de 180 grados respecto a las aportaciones calóricas de los buffets en los desayunos y comidas.

Para empezar, se han borrado de la lista todas las bebidas gaseosas así como también la cerveza y el vino. Los jugadores sólo pueden beber agua o zumos naturales. En los desayunos ha desaparecido como por arte de magia toda la bollería –croissants, ensaimadas y pastelitos- que aportan un exceso de grasas saturadas al organismo, para dar paso a una amplia gama de cereales y de yogures, mucho más digestivos.

En las comidas –Guardiola ha instaurado una rutina semanal en la que el equipo comerá en el vestuario dos o tres días, después del entrenamiento matinal, para fomentar la unidad y asimismo controlar mejor la dieta de sus jugadores- ha desaparecido del buffet tanto las patatas fritas como los helados.

Los menús actuales a los que tienen acceso los jugadores consisten en cuatro primeros y cuatro segundos entre los que pueden escoger y en los que destacan las ensaladas, el arroz, la pasta, la carne y el pescado. Frank Rijkaard era mucho más permisivo en la aportación calórica y dejaba, en muchas ocasiones, al sentido común de los jugadores este tipo de consideraciones.

Está también tajantemente prohibido el ketchup, por lo que el menú típico de un restaurante de ‘fast food’ –algún que otro jugador del primer equipo nunca ha escondido sus preferencias por este tipo de dieta supercalórica- ha quedado aparcado hasta siempre.

Tras las pruebas que se llevaron a cabo en el arranque de la pretemporada, Gorostiaga tiene previsto realizar un nuevo control a toda la plantilla para comprobar ‘in situ’ las excelencias de su nueva filosofía de dieta sana y controlada.

Y es que, pese a toda la buena voluntad que se ponga, los técnicos no pueden controlar lo que tomen y dejen de tomar los jugadores fuera del Camp Nou. Por eso, los controles han de señalar también si hay alguno que hace ‘trampas’ entre horas y se deja seducir por la gula.

Como veis es muy motivante poner de ejemplo a los cracks del futbol para querer ser como ellos.

2 Comments

Add a Comment

L'adreça electrònica no es publicarà.

 

Aquest lloc utilitza Akismet per reduir els comentaris brossa. Apreneu com es processen les dades dels comentaris.