Messi: Nunca me ire del Barça by sport.es

Messi es protagonista siempre, dentro y fuera del campo, como corresponde a un crack de su nivel. Las preguntas que se generan durante la semana a su alrededor, las responde vestido de corto. ¿Hay ‘caso Messi’? ¿Puede el argentino repetir la ‘canallada’ de Figo, marchándose al Real Madrid? Su respuesta, ayer, fue contundente. “Mi corazón es blaugrana”, pareció decir besándose el escudo, segundos después de acabar con el trabajo defensivo del Numancia de toda la primera mitad con una caricia de su bota. Y después, tras el encuentro, reconoció que “jamás me iré del Barça, es mi casa. Han hecho mucho por mi familia y si no me echan yo no me quiero ir del Barça. No sé de donde ha salido todo eso”.

En Madrid ya pueden ir buscando otra forma de desestabilizar al Barça. Atacando al internacional argentino lo único que logran es motivarle. Y Messi, picado, es muy peligroso. Desde el primer momento buscó el gol. Tenía ganas de celebrarlo con los poco más de 40.000 aficionados que desafiaron al frío y al viento para ver a un equipazo, para ver cómo su ídolo besaba el escudo. Leo Messi jugó una buena primera mitad, en la que protagonizó varias jugadas de mérito, pero se salió en la segunda. En 45 minutos destapó toda su esencia, la liberó sobre el césped impregnando cada metro cuadrado. Hizo el 1-0, pero no tuvo bastante. Quería más. Y encontró lo que buscaba, tras un rebote que le favoreció y le permitió marcar a placer. Fue su segundo gol de la noche, el número 23 de la temporada. A este ritmo, Leo Messi puede acabar la campaña con unas cifras demoledoras. En la Liga ya suma 14 goles, aún lejos de los 19 de Samuel Eto’o. Parece como si ambos futbolistas se retaran sobre el césped, con Thierry Henry como tercer invitado. De lujo, eso sí. El Barça es quien sale ganando de esta disputa. En la Champions suma 5 y en la Copa 4. No hay competición, ni rival, que se le resista.

El argentino pudo celebrar ayer su primer gol marcado con la pierna derecha esta temporada. Fue en el segundo, el que despertó al público, maniatado por el frío. Los seguidores le agradecieron el gesto coreando su nombre y haciendo la ola. Con Messi sobre el terreno de juego, la fiesta está garantizada. El ‘10’ blaugrana pudo hacer el tercero en dos mano a mano con Juan Pablo. El guardameta evitó su ‘hat-trick’ la primera vez. En la segunda fue el larguero el que evitó el tanto. El equipo se quedó a dos goles de anotar el número 5.000, pese a que por ocasiones no fue. Para entrar en la historia, el internacional argentino no necesita ser el autor de ese tanto. Con jugar como lo hace, tendrá capítulo propio. Además de destrozar la defensa numantina, también tuvo tiempo de asistir a Henry en el gol del francés. No sólo es el mejor futbolista del mundo, sino que mete en la lista de los diez primeros a sus compañeros.

Messi volvió a exhibirse. Lo hizo para agradar a sus aficionados, pero también para callar a todos aquellos que lo ven vestido de blanco.

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